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12 de septiembre de 2020

Dolor a la carta

Durante este mes de septiembre, muchísimas personas de todo el mundo intentamos aumentar la conciencia sobre una afección de salud seria, escasamente reconocida a nivel médico y social, y pobremente tratada. 

Si sos una cebra, te comento que no se trata del Síndrome de Ehlers-Danlos (SED), aunque también ostenta esas mismas etiquetas y tiene su mes de concientización (mayo), sino del dolor crónico. Que –si no sos una cebra- te comento que lo padecemos las personas con SED. 

El dolor crónico es algo abstracto y difícil de interpretar para quien no lo padece, y es algo concreto, real, pero difícil de describir para quien lo padece. 

¿Cómo explicar que así como la mayoría de los seres humanos camina, se mueve y hace todo tipo de tareas sin tener conciencia de cada movimiento involucrado, para una persona con SED esas actividades pueden convertirse en complicadas, agotadoras y difíciles? 

¿Cómo demostrar que incluso quedarnos quietos en la misma posición durante cierta cantidad de tiempo puede provocarnos dolor y requerir de un enorme esfuerzo para volver a poner nuestro cuerpo en movimiento? 

¿Cómo hacer para que nuestro entorno entienda que sostener los cubiertos, cortar la comida, masticarla y tragarla pueden ser procesos complejos y dolorosos para una persona con SED? 

¿Cómo describir de manera sencilla que sostener y usar correctamente un peine, un cepillo de dientes, un lápiz, una escoba, el pasamanos de un ómnibus o el volante de un coche pueden ser tareas desafiantes y dolorosas para nosotros? 

Tratando de explicar el dolor en el Síndrome de Ehlers-Danlos

31 de julio de 2019

El @#~€&!!! dolor miofascial

El Síndrome de Ehlers-Danlos (SED), en especial el tipo más frecuente, el SED hiperlaxo, se asocia a dolor, de diferentes tipos. Entre ellos, es frecuente que -tarde o temprano- las personas afectadas desarrollemos el llamado dolor miofascial, que es un tipo de dolor relacionado con la fascia de los músculos. 

¿Qué es la fascia? 


Según explica la Sociedad de Investigación de la Fasciala fascia es una cubierta, lámina o cualquier otra agregación de tejido conectivo que se puede diseccionar, que se forma debajo de la piel para sujetar, encerrar y separar músculos y otros órganos internos. 

El sistema fascial consiste en un continuo tridimensional de tejido conectivo blando que contiene colágeno, flojo y denso, que se extiende por el cuerpo. Incorpora elementos como tejido adiposo, cubiertas adventicias (las capas más externas de los vasos sanguíneos) y neurovasculares, las fascias superficiales y profundas, el epineurio (la capa más externa de tejido que recubre los nervios), las cápsulas articulares, los ligamentos, las membranas, las meninges, las expansiones miofasciales, el periósteo, los retináculos, los septos, los tendones, la fascia visceral y todos los tejidos conectivos intra e intermusculares.

El sistema fascial rodea, se entrecruza e interpenetra todos los órganos, músculos, huesos y fibras nerviosas, dándole al cuerpo estructura funcional y brindándole un ambiente que le permite a todos los sistemas corporales operar de manera organizada. 

El movimiento normal del cuerpo es posible debido a la presencia de los tejidos fasciales y a su inseparable interconexión, que permiten el deslizamiento de la estructura muscular, el deslizamiento de los nervios y vasos sanguíneos entre los campos contráctiles y las articulaciones, y la capacidad de todos los órganos para deslizarse y moverse entre sí según la influencia de la posición del cuerpo. 

Una de las características fundamentales de la fascia es la capacidad de adaptarse al estrés mecánico, remodelando la estructura celular/el tejido y reflejando la necesidad funcional del entorno donde se encuentra el tejido. Por ejemplo, la fascia plantar en el pie adopta un modelo mecánico conocido como "mecanismo de molinete" (mecanismo de windlass) con el fin de proporcionar un soporte dinámico para el arco longitudinal medio, mientras que la extremidad pasa de la fase de contacto del talón a la fase de desacoplamiento de la articulación de los dedos del pie en el ciclo de la marcha. 

El continuo fascial permite la correcta distribución de la información de la tensión producida por los diferentes tejidos cubiertos o soportados por la fascia, para que todo el sistema corporal pueda interactuar en tiempo real

La miofascia 

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