19 de julio de 2016

¿Proloterapia?

Muchos afectados por Síndrome de Ehlers-Danlos (SED) hemos leído sobre un tratamiento que se utiliza para diferentes problemas músculo esqueléticos (entre ellos, el dolor crónico miofascial, el dolor de espalda, la osteoartritis, las lesiones deportivas), llamado Proloterapia

Algunos afectados por SED lo han probado (con resultados muy dispares), otros han considerado la posibilidad de probarlo, y otros –como yo- no lo probaríamos (más adelante explicaré por qué en mi caso no lo haría).

¿Qué es la Proloterapia?


La proloterapia es un tratamiento que consiste en aplicar, en forma reiterada, inyecciones con una solución de dextrosa u otras sustancias irritantes dentro de una articulación, tendón, o tejido doloroso, para producir una respuesta regenerativa en los tejidos. La sustancia irritante se inyecta junto con lidocaína (un anestésico local).


El concepto inicial, llamado “escleroterapia”, era que las inyecciones formaban tejido cicatricial para estabilizar la articulación, el tendón o el ligamento, pero el concepto más reciente, llamado Proloterapia, es que las inyecciones producen la proliferación de tejidos, permitiendo una regeneración limitada. 
A la fecha, el mecanismo de acción preciso de este tratamiento se desconoce.

Aunque algunos estudios científicos sobre la eficacia de la Proloterapia en diferentes afecciones músculo esqueléticas (entre otras, el dolor lumbar, las tendinopatías y la osteoartritis) han mostrado alguna evidencia de que este tratamiento PODRÍA ser efectivo en algunas de estas afecciones, hasta el momento son muy pocos los ensayos aleatorizados controlados que se han realizado (ver referencias bibliográficas 1, 2 y 3).

Los principales riesgos de la Proloterapia son el dolor y el sangrado leve, producidos por la entrada de la aguja. Los pacientes a menudo registran dolor, sensación de “plenitud” en el área de tratamiento y ocasional adormecimiento en el sitio de la inyección. El pico de dolor post-inyección se ha registrado durante unas 72 horas. En raras ocasiones, el dolor post-inyección es elevado y requiere el uso de opioides. Los AINEs no se utilizan en forma rutinaria luego del procedimiento, pero pueden indicarse para el dolor que no se resuelve con otras medidas. La mayoría de los pacientes con picos de dolor experimentan una disminución entre 5 y 7 días luego de las inyecciones (ver referencia bibliográfica 1).

¿Proloterapia en el Síndrome de Ehlers-Danlos?


A la fecha, no se han realizado ensayos clínicos que evalúen la eficacia de la Proloterapia en pacientes con SED. 

En el año 2011 se realizó un estudio en 12 pacientes con hiperlaxitud sintomática en la articulación temporomandibular (ATM) (ver referencia bibliográfica 4). 
Cabe destacar que los autores no evaluaron la hiperlaxitud en otras áreas del cuerpo además de la ATM (es decir, podría tratarse de pacientes con hiperlaxitud localizada en la ATM).
Este estudio concluyó que:

“La proloterapia con 10% de dextrosa parece promisoria en el tratamiento de la hiperlaxitud sintomática de la ATM, como se evidenció por los beneficios, la simplicidad, la seguridad, la aceptación de los pacientes de la técnica para la inyección, y la ausencia de efectos secundarios significativos. Sin embargo, es necesario continuar investigando la efectividad de la proloterapia en problaciones de pacientes más grandes y en el largo plazo”.

Por otro lado, en relación con el SED y el SHA, algunos especialistas en esta enfermedad mencionan el tratamiento, aunque destacando la ausencia de evidencia científica.

El Dr. Howard Levy, en un artículo de revisión sobre el Síndrome de Ehlers-Danlos tipo Hiperlaxitud (ver referencia bibliográfica 5) indicó:

La proloterapia, en la que se inyecta agua salina y/u otros irritantes en los tendones o alrededor de las articulaciones para inducir la formación de cicatrices e incrementar la estabilidad, no ha sido estudiada objetivamente. Probablemente sea segura, y probablemente esté sujeta a las mismas limitaciones que la cirugía ortopédica.

Por su parte, el Dr. Rodney Grahame, en el libro “Hypermobility Syndrome: Recognition and Management for Physiotherapists” (ver referencia bibliográfica 6) señaló, en relación con el Síndrome de Hiperlaxitud:

“La definición de proloterapia (anteriormente conocida como escleroterapia) es la inyección de un material en solución, con el objetivo de tensar y fortalecer los tendones, ligamentos o cápsulas articulares flojos o débiles, mediante la activación de los fibroblastos para que produzcan colágeno. Los agentes más ampliamente utilizados son una solución de dextrosa y morruato de sodio al 15%. Es un tratamiento ampliamente promocionado en Estados Unidos para el tratamiento del dolor lumbar, y ha habido registros anecdóticos por parte de individuos con SHA sobre los beneficios de esta forma de terapia. Pero a la fecha no existen publicaciones con evidencia científica sobre su eficacia en el SHA.”

Ante esta falta de evidencia científica (por desgracia tan frecuente en el SED con numerosos tratamientos), y en caso de que estemos considerando la posibilidad de utilizar la Proloterapia, podemos acercamos a los foros y grupos de apoyo a afectados por SED (yo lo he hecho), para tener al menos un pantallazo de los resultados que han obtenido otras personas afectadas con este tratamiento. 
En el foro de la Fundac. Nacional de SED de EEUU (que tiene muchos usuarios, de diferentes países) puede verse que el rango de respuestas al tratamiento en diferentes articulaciones y para diferentes afecciones va desde personas que dicen que ha mejorado su dolor y su funcionalidad, hasta personas que han tenido resultados realmente desastrosos, con aumento del dolor y disminución de la funcionalidad. Entre medio, es posible encontrar todo tipo de resultados: ningún efecto, alguna mejora temporal en el dolor y/o en la funcionalidad, aumento leve del dolor. 

Está claro que cada persona afectada por SED es diferente. Además de que la enfermedad tiene diferentes tipos, cada uno con problemas específicos asociados, los síntomas y su severidad pueden ser muy diferentes, incluso entre personas con el mismo tipo de SED. Por lo tanto, los resultados de un mismo tratamiento pueden ser muy diferentes. Y dado que hasta el momento no se han realizado estudios que evalúen el uso de la Proloterapia en esta enfermedad, lo lógico, creo, es considerar cuidadosamente la posibilidad de probar ésta, y cualquier otra terapia que no haya sido debidamente investigada en el contexto de la enfermedad.

Personalmente no he probado la Proloterapia, y tampoco la probaría. Pensando objetivamente en lo que implica el tratamiento, es decir, aplicar en forma reiterada inyecciones con sustancias irritantes dentro de una articulación, tendón, o tejido doloroso, para producir una respuesta regenerativa en los tejidos, a priori no me parece una buena idea para una persona con SED, porque en esta enfermedad los tejidos son frágiles y la cicatrización es deficiente
En mi caso además, la anestesia local (que se utiliza en todas las infiltraciones, con la sustancia que sea) no me hace efecto, o tiene efecto incompleto. Las pocas veces en las que me hicieron infiltraciones articulares (con corticoides y con ácido hialurónico; nunca con dextrosa u otras sustancias), tuve mucho dolor durante el procedimiento, el área infiltrada se inflamó muchísimo, perdí momentáneamente la movilidad de la articulación y tuve picos de dolor que duraron entre 5 y 15 días. 
Con estos antecedentes, la Proloterapia no parece una buena opción para mí. Con esto no intento desalentar a nadie sobre el posible uso de este tratamiento; solo comento aquí mi opinión personal.
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Si estás afectado por Síndrome de Ehlers-Danlos y probaste la Proloterapia, te invito a dejar un comentario debajo de esta entrada!

Ale Guasp

Referencias Bibliográficas:

  1. Rabago D, Slattengren A, Zgierska A. Prolotherapy in Primary Care Practice.Primary care. 2010;37(1):65-80. doi:10.1016/j.pop.2009.09.013. Dagenais S, Yelland MJ, Del Mar C, Schoene ML.
  2. Prolotherapy injections for chronic low-back pain. Cochrane Database of Systematic Reviews 2007, Issue 2. Art. No.: CD004059. DOI: 10.1002/14651858.CD004059.pub3
  3. Prolotherapy. Steve Novella. Science Based Medicine
  4. The Efficacy of Dextrose Prolotherapy for Temporomandibular Joint Hypermobility: A Preliminary Prospective, Randomized, Double-Blind, Placebo-Controlled Clinical Trial Refai, Hamida et al. Journal of Oral and Maxillofacial Surgery , Volume 69 , Issue 12 , 2962 - 2970
  5. Levy HP. Ehlers-Danlos Syndrome, Hypermobility Type. 2004 Oct 22 [Updated 2016 Mar 31]. In: Pagon RA, Adam MP, Ardinger HH, et al., editors. GeneReviews® [Internet]. Seattle (WA): University of Washington, Seattle; 1993-2016. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK1279/
  6. Grahame R and Keer R. 2003. Hypermobility Syndrome: Recognition and Management for Physiotherapists. Butterworth Heinemann, London.

4 comentarios:

  1. Soy Edelira, de 52 años de edad, afectada por el SHA; y soy una fanatica de la proloterapia!. Es más, es la una terapia que surte efecto positivo en mi dolencia y no sé lo que sería de mi vida sin ella.
    Tengo muy afectadas las rodillas debido a lesiones producidas por microlesión continua al hacer indebidamente hiperextension de piernas, en la práctica de pilates reformer, mal conducido por el instructor.
    Acudí a varios profesionales médicos y fisioterapeutas sin resultado efectivo alguno para mi dolencia. Gracias a la proloterapia puedo vivir sin dolor.
    Obtuve tambien excelentes resultados con la proloterapia en afecciones muy mal diagnosticadas por los médicos: como "tentinitis de mano o profesional", " codo de tenista", dolor de hombros y Dolores intensos de cabeza. Todos tenían su origen en la columna vertebral y su poco sostén. Ningún profesional médico, ni siquiera pudo darme un acertado diagnóstico, menos aún algún acertado tratamiento.
    El tema es que cuando intento reanudar con los ejercicios. El que fuere, recomendado para el SHA, de nuevo me lesiono. Mientras tanto, voy conociéndome y voy respetando mis limitaciones. Voy avanzando de a poquito. La bicicleta para fortalecer los músculos de las piernas y proteger mis rodillas por el momento me viene muy bien :)

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    1. Hola Edelira, no me imaginé que hubiera fanáticos de la proloterapia! Qué bueno que el tratamiento funcione en tu caso, imagino que no tendrás mayores problemas con la cicatrización ni con la anestesia local. Como comenté en la entrada, en mi caso la mala cicatrización y la falta de efecto de los anestésicos locales complicó muchos de los tratamientos que he intentado.

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  2. No tengo problemas con la cicatrización ni con la anestesia. Aunque las cicatrices que tengo en otras partes del cuerpo son hipertróficas.
    Los pinchazos si, me dejan la mayoría de las veces unos buenos moretones.
    Qué pena que te viste obligada a abandonar el tratamiento...
    Para mí es muy efectivo. Y en gral también para los pacientes que acuden a la clínica donde voy.
    En el artículo que levantaste leí que a muchas personas les empeoró la proloterapia.
    Tengo entendido que estos casos son debido a la mala praxis al meter las agujas.
    El proloterapista debe ser un experto para no cometer errores a veces irremediables.

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    1. Hola nuevamente! Yo no me vi obligada a abandonar el tratamiento; decidí no probarlo, por mi experiencia previa con las infiltraciones con otras sustancias.

      En la entrada comenté que entre las personas afectadas que probaron el tratamiento, algunas tuvieron buenos y otras malos resultados (es decir, no es que haya abrumadoramente más personas con SED con mala experiencia con la proloterapia). El mal resultado del tratamiento no necesariamente debe adjudicarse a la mala praxis. Los malos resultados pueden relacionarse con la mala cicatrización, con la ausencia de efectos de la anestesia local, con inflamaciones de los tejidos luego de la aplicación, e incluso con el problema particular para el cual se esté aplicando el tratamiento.

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